En Marruecos, muchas tiendas online empiezan con muy poco: una persona, un teléfono, un producto, algunos anuncios y una empresa de reparto que cobra en la puerta. Tarde o temprano llega la pregunta de cómo trabajar dentro de la ley. Para quien vende productos por su cuenta, la respuesta más habitual es el estatuto de autoemprendedor (auto-entrepreneur). Lo creó la ley 114-13, funciona con un registro nacional y grava la cifra de negocios con un tipo fijo muy bajo. En noviembre de 2024, según el ministro delegado de Presupuesto citado por Hespress, lo tenían 434.289 personas.
El estatuto también tiene topes, una declaración periódica, afiliación obligatoria a la seguridad social y algunas trampas que afectan más a quien vende por internet. Esta guía explica quién puede inscribirse y cómo, los topes, el impuesto, la cobertura social, las declaraciones y los justificantes, qué pasa cuando se supera el tope y cuándo conviene una sociedad. Se basa en la guía 2026 de la Dirección General de Impuestos (DGI), resumida por Le Matin en agosto de 2026, y en anuncios oficiales anteriores recogidos por la prensa marroquí. Es información general, no asesoramiento jurídico ni fiscal: las normas pueden cambiar con cada ley de finanzas, así que consulte su caso con un contable o asesor fiscal antes de decidir.
Quién puede ser autoemprendedor
El estatuto está abierto a cualquier persona física que ejerza individualmente una actividad profesional. La guía 2026 de la DGI añade tres puntos que conviene conocer antes de empezar:
- Tener participaciones no impide nada. Ser socio o accionista de una empresa no es un obstáculo, siempre que no trabaje en ella.
- Una actividad ya gravada debe cerrarse antes. Quien ya ejerce una actividad sujeta al impuesto profesional (taxe professionnelle) debe darla de baja antes de inscribirse en el Registro Nacional del Autoemprendedor (RNAE).
- Algunas profesiones están excluidas. La lista incluye arquitectos, abogados, médicos, dentistas, expertos contables, notarios, farmacéuticos, veterinarios, hoteleros, libreros, editores, agentes de aduanas y promotores inmobiliarios.
Vender productos físicos por internet, ya sea ropa, cosmética, accesorios o artículos para el hogar, es en principio una actividad comercial: la categoría con el tope más alto y el tipo más bajo. Elija bien su actividad principal al inscribirse, porque de ella dependen ambos. Si además vende un servicio, por ejemplo gestionar anuncios o montar tiendas para otros vendedores, esa parte cuenta como prestación de servicios, con su propio tope y su propio tipo. Si duda sobre qué actividad le corresponde, pregunte antes de inscribirse y no después de la primera declaración.
La afiliación a la seguridad social también es una condición del estatuto (véase el apartado sobre la CNSS). Además, puede domiciliar la actividad en su propia casa, algo práctico para quien guarda un pequeño stock en una habitación.
Cómo inscribirse
La inscripción se hace a través del portal del registro nacional, ae.gov.ma, gestionado con Barid Al-Maghrib. Se empieza por internet, desde un espacio personal, y el expediente puede completarse en la red de agencias asociadas. En 2021, Médias24 informaba de que la inscripción podía hacerse en 5.460 agencias asociadas de todo el país, bancos incluidos. No hace falta esperar a la tarjeta física para empezar: el autoemprendedor puede trabajar con el certificado de inscripción que se descarga desde su espacio personal.
Dos obligaciones empiezan de inmediato. La primera, facilitar a la DGI una dirección de correo electrónico para que la administración tributaria le notifique por vía digital. La segunda, mantener al día su dirección de domiciliación en el registro: la ley 114-13 incluye no comunicar un cambio de dirección entre los motivos de baja.
Antes de inscribirse, compruebe tres cosas: que su actividad no figura entre las excluidas, que no ejerce ya una actividad sujeta al impuesto profesional y a qué categoría, comercio o servicios, pertenece su actividad principal. Si está empezando, nuestra guía para vender online en Marruecos desde cero trata la parte comercial.
Los topes de facturación
El estatuto fija dos topes anuales: 500.000 MAD para las actividades comerciales, industriales y artesanales, y 200.000 MAD para las prestaciones de servicios. La DGI aclara que lo que cuenta es la cifra de negocios efectivamente cobrada.
Para quien vende contra reembolso, esto tiene tres consecuencias prácticas:
- El tope se aplica a las ventas, no al beneficio. Una tienda con márgenes estrechos llega al tope con mucho menos beneficio que un consultor con la misma facturación. Repartido en doce meses, el tope comercial equivale a algo más de cuarenta y un mil dírhams de ventas cobradas al mes, un nivel que una tienda COD con publicidad constante puede alcanzar pronto.
- Un paquete rechazado no es facturación. Un pedido devuelto nunca se pagó, así que nunca se cobró. Su declaración debe seguir los pedidos entregados y pagados, no los pedidos recibidos ni los paquetes enviados.
- Todas sus tiendas suman. El estatuto pertenece a una persona, no a una web. Si gestiona varias tiendas o marcas, sus ventas cobradas cuentan para el mismo tope.
Para ver cómo queda su facturación una vez descontadas las devoluciones y el envío, haga la simulación con nuestra calculadora COD.
El impuesto: un porcentaje de lo cobrado
El impuesto sobre la renta se calcula directamente sobre la cifra de negocios cobrada, sin deducir gastos. El tipo es del 0,5 % para las actividades comerciales, industriales y artesanales hasta 500.000 DH, y del 1 % para los servicios dentro del límite anual de 200.000 DH. Son tipos liberatorios: no hay un segundo cálculo a final de año. Proceden de la ley de finanzas de 2019, que, según un comunicado de la DGI recogido por Hespress, los fijó en el 0,5 % en lugar del 1 % para el comercio y el 1 % en lugar del 2 % para los servicios; la guía 2026 los mantiene.
Se suman otras dos ventajas. El autoemprendedor queda fuera del ámbito del IVA, porque su facturación no alcanza el umbral de sujeción de 500.000 DH, y está exento del impuesto profesional durante cinco años desde el inicio de la actividad. Tampoco tiene que inscribirse en el registro mercantil ni llevar contabilidad formal.
| Actividad | Tope anual | Impuesto sobre la renta | IVA |
|---|---|---|---|
| Comercio, industria, artesanía | 500.000 MAD | 0,5 % de lo cobrado | Fuera del ámbito |
| Servicios | 200.000 MAD | 1 % de lo cobrado, más la regla del cliente único | Fuera del ámbito |
Como el impuesto recae sobre la facturación, la inversión en anuncios, los gastos de envío, el embalaje y la compra de stock no lo reducen. Con estos tipos rara vez es un problema, pero cambia la comparación con una sociedad, que tributa por su beneficio (véase más abajo).
La regla de los 80.000 DH con un mismo cliente
Quien presta servicios tiene un segundo límite que vigilar. Cuando la facturación anual con un mismo cliente supera los 80.000 DH, el excedente sufre una retención en origen del 30 %, practicada por ese cliente, al tipo previsto en el artículo 73 del Código General de Impuestos. La regla llegó con la ley de finanzas de 2023, en cuya votación el umbral pasó de 50.000 DH a 80.000 DH. En noviembre de 2024, durante el examen del presupuesto de 2025, el Gobierno rechazó las enmiendas que querían elevarlo a 100.000 o incluso 200.000 dírhams, alegando el riesgo de empleo encubierto. La guía 2026 de la DGI la mantiene.
A una tienda que vende sus propios productos al público no le afecta, porque cada comprador es un cliente distinto. Sí importa para las personas que trabajan alrededor de la tienda:
- el agente de confirmación, el media buyer o el diseñador que trabaja como autoemprendedor para una sola tienda;
- el vendedor que también gestiona anuncios o monta tiendas para un cliente principal;
- el dueño de la tienda que paga a esos autónomos, porque es el cliente quien debe practicar la retención.
Si su equipo de confirmación cobra como autoemprendedores, pida a un contable que revise cuánto le factura cada persona a lo largo del año.
CNSS y seguro de salud (AMO)
La afiliación a la seguridad social es una condición del estatuto, y la cobertura social se abre desde la inscripción en el RNAE. Los autoemprendedores entraron en el seguro obligatorio de enfermedad que gestiona la CNSS tras la adopción de los decretos en noviembre de 2021: para este colectivo, las cotizaciones fueron exigibles desde el 1 de febrero de 2022 y las prestaciones empezaron el 1 de marzo de 2022, y los hijos y cónyuges también pueden beneficiarse.
El importe de la cotización lo fija la normativa. Compruebe el que le corresponde en su espacio personal o en la CNSS, en lugar de fiarse de las cifras que circulan en guías online, que se contradicen. Lo más importante es la regularidad: no pagar las cotizaciones sociales y fiscales durante un año es uno de los motivos de baja del registro.
Declaraciones, facturas y justificantes
El autoemprendedor declara la cifra de negocios efectivamente cobrada, de forma mensual o trimestral, según la opción elegida. Con la opción mensual, declaración y pago vencen antes del final del mes siguiente al del cobro; con la trimestral, antes del final del mes siguiente al trimestre. Las declaraciones y los pagos pueden hacerse por vía electrónica a través de Barid Al-Maghrib. No declarar nada, o declarar una facturación nula a partir del segundo año tras la inscripción, puede llevar a la baja. En cuanto a sanciones, en 2019 la DGI rebajó el recargo mínimo por falta o retraso en la declaración de 500 a 100 dírhams.
No llevar contabilidad no significa no guardar nada: los autoemprendedores siguen sujetos a las normas sobre inspección fiscal, litigios, sanciones y prescripción. Para quien vende contra reembolso, basta con un archivo sencillo:
- un registro de cobros (fecha, número de pedido, importe, forma de pago), al día;
- las liquidaciones de cada empresa de reparto, que muestran lo cobrado a los clientes y lo retenido como comisión;
- las facturas de compra de sus proveedores y sus extractos bancarios.
El repartidor cobra el precio que paga el cliente y luego le transfiere ese importe menos su comisión. Pregunte a su contable cuál de las dos cifras declarar; en cualquier caso, guarde ambas para cada paquete y podrá responder en un sentido u otro. En cuanto a las facturas, que le pedirán los clientes profesionales y algunos proveedores, emítalas a su nombre con los identificadores que figuran en su tarjeta o certificado, numérelas de forma correlativa y guarde una copia.
Qué pasa si se supera el tope
Superarlo una vez no hace perder el estatuto. Según la DGI, el régimen sigue aplicándose mientras los límites no se superen durante dos años consecutivos. Después, salvo opción por el resultado neto simplificado o por la Contribución Profesional Única (CPU), los ingresos profesionales pasan al régimen del resultado neto real a partir del 1 de enero siguiente a esos dos años.
Superar los topes dos años seguidos también es motivo de baja, junto con no declarar, pasar a otro estatuto y dejar las cotizaciones sin pagar durante un año. En la práctica, siga cada mes su facturación cobrada acumulada. Tome el primer año por encima del tope como un aviso: tiene más o menos un año para elegir su siguiente régimen en lugar de que se lo impongan.
Cuándo pasar a una SARL o SARL AU
La SARL de socio único se ha convertido en la forma de sociedad más creada en Marruecos. De las 109.656 empresas creadas en 2025, las SARL de socio único fueron el 64,8 % de las creaciones y las SARL de varios socios el 34,4 %, según cifras de la OMPIC publicadas en el portal nacional.
Pasar a sociedad suele tener sentido cuando:
- sus ventas cobradas superan el tope por segundo año, o van claramente hacia ello;
- entra un socio o un inversor;
- clientes profesionales, plataformas o proveedores exigen una sociedad;
- quiere separar el patrimonio del negocio del suyo: la sociedad es una persona jurídica distinta y, en una SARL, la responsabilidad de los socios se limita a sus aportaciones;
- va a contratar y quiere una estructura que crezca con el equipo.
A cambio, la sociedad se inscribe en el registro mercantil, lleva contabilidad, tributa por su beneficio y entra en el IVA según su actividad, y habrá que contar con los honorarios de un contable. Compare los dos escenarios sobre un año completo, con sus márgenes reales, antes de decidir.
Cifras en orden con Cashod
Cumplir las reglas empieza por saber cuánto ha cobrado de verdad. Cashod sigue los paquetes devueltos, y en él las tarifas de entrega y devolución de cada transportista se fijan por ciudad, de modo que puede separar los pedidos entregados y pagados de los paquetes que volvieron: la diferencia entre lo que realmente cobró y lo que nunca llegó a ser dinero. Vea la página de devoluciones.
Una misma cuenta de Cashod puede gestionar varias tiendas, algo útil cuando varias webs cuentan para el mismo tope de 500.000 MAD en actividad comercial. Vea multitienda. Y si confirma los pedidos por teléfono, Cashod incluye un centro de llamadas donde los agentes confirman los pedidos contra reembolso. Cashod no sustituye a su contable ni presenta sus declaraciones, pero le da las cifras que tiene que entregarle.
Antes de inscribirse
- Compruebe que su actividad no está excluida y elija la categoría correcta: comercio para vender productos.
- Declare lo cobrado cada mes o cada trimestre, aunque sea poco.
- Pague a tiempo las cotizaciones sociales y fiscales: un año de impagos puede costarle el estatuto.
- Guarde un registro de cobros y las liquidaciones de sus empresas de reparto.
- Vigile el tope cada mes y prepare el siguiente paso desde el primer año en que lo supere.
- Si paga a autónomos, recuerde la regla de los 80.000 DH por cliente.
La propia DGI recuerda que su guía es un documento simplificado que no sustituye a los textos en vigor. Este artículo no es asesoramiento jurídico ni fiscal: compruebe cada punto con un profesional, y en el portal oficial, antes de tomar una decisión.
